Ex empleado de una casa de apuestas estalla: Las limitaciones son injustas y vergonzosas

Un ex empleado de la sucursal australiana de una de las casas de apuestas en línea más grandes del mundo ha concedido una entrevista al canal local ABC contando cómo sus antiguos empleados están tratando de lidiar con jugadores "problemáticos". Según él, una sensación de vergüenza le hizo hablar de ello.

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El australiano James Poppleton trabajó para una gran casa de apuestas británica durante aproximadamente un año y medio. Según él, la compañía utiliza algoritmos especiales para identificar jugadores "problemáticos". Tal corredor de apuestas considera problemáticos a aquellos jugadores que a menudo obtienen beneficios.

Según el ex empleado de la casa de apuestas, el algoritmo recopila datos sobre el número total de apuestas de los jugadores, sus deportes preferidos, las cantitades apostadas, la rotación de fondos y la proporción de ganancias y pérdidas. Después de analizar toda esta información, al cliente se le asigna una calificación digital que muestra su "peligro" para la empresa.

Si se detecta un jugador "problemático", el algoritmo limita automáticamente la cantidad máxima de apuesta, como regla, a 10 dólares australianos.

James Poppleton mismo considera este enfoque inaceptable:

Es indignante e injusto. Sin transparencia en absoluto. Si una empresa está discriminando y analizando a sus clientes de esta manera, tienen derecho a saberlo.

También contó cómo sus antiguos compañeros de trabajo están tratando de minimizar las pérdidas de las apuestas realizadas durante los partidos en directo. Debido a la naturaleza de la ley australiana, las apuestas en directo sólo son aceptadas por las casas de apuestas locales por teléfono. Según James Poppleton, la compañía para la que trabajaba aceptaba apuestas en algunos deportes con un ligero retraso (unos 3 segundos), imperceptible para el jugador. Este retraso se aplicó a las apuestas en tenis, voleibol, baloncesto y otras disciplinas en las que las cuotas cambian rápidamente por los sucesos del partido.

Sin embargo, las palabras de Poppleton han sido rebatidas por el regulador de juego de Australia. Según representantes del departamento, nunca han recibido quejas por retrasos en el procesamiento de apuestas por teléfono. En lo relativo a las las limitaciones, el regulador respondió que no podía intervenir en esto ya que los propios jugadores aceptan todas las condiciones propuestas al registrarse en las casas de apuestas.