Sergio González nos recomienda su pronóstico para el partido de la NFL.
Este duelo es clave para ambos equipos: Carolina Panthers llega con un balance de 6-6 y ocupa el 10.º lugar de la clasificación, mientras que Los Angeles Rams encadenan cinco victorias consecutivas y se perfilan como firmes aspirantes a los puestos altos de la siembra en la NFC. La diferencia de estabilidad entre ambos es clara: los Rams han ganado cuatro de sus últimos cinco partidos con autoridad.
Carolina Panthers
El ataque de Carolina es irregular: en tres de sus últimos cinco encuentros no ha superado los 17 puntos. Bryce Young apenas promedia 193,7 yardas por partido, con una relación de 15 touchdowns por 9 intercepciones, algo especialmente preocupante frente a la potente presión al pasador de los Rams. Rico Dowdle suma 72,6 yardas terrestres por duelo, pero la dependencia de pantallas y jugadas cortas hace que el ataque sea predecible. En defensa destacan Jack Roseboom (91 placajes) y Jaycee Horn (5 intercepciones), aunque el equipo pasa demasiado tiempo defendiendo debido a la baja producción ofensiva.
Los Angeles Rams
Matthew Stafford está firmando una de sus campañas más consistentes: 257,3 yardas por partido, 30 touchdowns y solo dos intercepciones. Los Rams avanzan con fluidez por aire: Puka Nacua promedia 94,7 yardas, Davante Adams 57,4 con 12 touchdowns. En el juego terrestre, Kyren Williams aporta 72,4 yardas y seis anotaciones. La defensa también responde: Byron Young acumula nueve capturas y el equipo ha permitido 19 puntos o menos en cuatro de sus últimos cinco partidos.
Carolina Panthers vs Los Angeles Rams Pronóstico
Carolina Panthers depende en exceso del juego terrestre y de acciones cortas, y cuando se ven abajo en el marcador temprano, su sistema colapsa: suelen quedarse en torno a los 14 puntos. Los Rams dominan la línea de scrimmage, limitan las yardas tras la recepción y prácticamente no conceden series largas al rival. Ante defensas de nivel, Carolina promedia solo 15,2 puntos, y este encuentro encaja en ese mismo patrón: presión constante, espacios reducidos y ataques frustrados tras tres jugadas.
