Los Golden State Warriors regresan a casa después de una gira exitosa, pero reciben a uno de los rivales más equilibrados de la liga. Los Oklahoma City Thunder se mantienen firmes en la zona alta del Oeste y llegan al partido con un modelo de juego muy definido, basado en la presión, el control del ritmo y la minimización de errores.
Golden State Warriors
El ataque de los Golden State Warriors sigue girando en torno a Stephen Curry, quien registra 28,7 puntos por partido, un 46,8% en tiros de campo y un 39,4% en triples. En casa, el equipo se muestra más sólido, pero aún así comete 15,6 pérdidas por encuentro, su punto débil frente a rivales con defensa agresiva.
Draymond Green se encarga de organizar el ataque, pero bajo presión tanto él como Stephen Curry son quienes más a menudo se ven forzados a tomar decisiones complicadas con el balón. En defensa, el equipo encaja 113,4 puntos por partido y suelen sufrir contra equipos que presionan de forma constante.
La situación de plantilla tampoco es ideal: la rotación es corta y eso se nota en la intensidad durante la segunda mitad.
Oklahoma City Thunder
El conjunto es uno de los equipos más consistentes de la temporada. Su líder sigue siendo Shai Gilgeous-Alexander, que promedia 32,2 puntos por partido con un excelente 55,9% en tiros de campo, además de 6,4 asistencias con las que controla por completo el ritmo.
El equipo anota de media 122,1 puntos y solo encaja 107,5, una combinación poco habitual de eficacia ofensiva y solidez atrás. La escuadra obliga a sus rivales a cometer errores (10,4 robos por encuentro), castigan rápido las pérdidas y apenas se salen de su plan durante los 48 minutos.
Incluso con bajas en el juego interior, la profundidad de la plantilla les permite mantener la presión durante los cuatro cuartos.
Pronóstico Golden State Warriors vs Oklahoma City Thunder
La diferencia clave está en la calidad defensiva y en la gestión de las pérdidas. Los Warriors pueden mantener el ritmo gracias a Stephen Curry, pero ante la presión constante de los visitantes es inevitable que aumente el número de errores.
Los Thunder cuidan mejor el balón, son más efectivos en las transiciones y mantienen un nivel alto de forma constante, mientras que a los locales les cuesta más evitar altibajos durante los 48 minutos. En estas condiciones, la ventaja está del lado de los visitantes, que deberían imponerse gracias a su defensa y su profundidad de banquillo.
