En la jornada anterior, Paris Saint-Germain no logró sellar matemáticamente el campeonato, pero esta vez no debería tener ningún problema. Recibe a un Angers que no marcó ni un solo gol en todo el mes de marzo.
A París le basta con empatar, incluso si AS Mónaco gana su partido. Además, Angers ha perdido sus últimos 17 enfrentamientos directos contra PSG, y solo en uno de los últimos cuatro la diferencia fue inferior a dos goles. Y eso fue en su propio estadio. ¿De qué posibilidades puede hablarse para el equipo de Alexandre Dujeux, si el conjunto parisino ha anotado 18 goles en sus cinco últimos partidos en todas las competiciones y los ha ganado todos? Incluso Liverpool tuvo que claudicar.
Angers terminó marzo sin ver puerta en ninguno de los cuatro partidos de liga y recibió al menos dos goles en cada uno. Es cierto que sus rivales no eran equipos de la zona baja, sino, como mínimo, sólidos conjuntos de mitad de tabla. Pero sufre una clara falta de pegada, tanto en partidos concretos (como en la jornada 27 ante Rennes, con un xG de –0,81) como a lo largo de la temporada (acumula un déficit de –7,74 xG). Su último gol llegó en la Copa de Francia a finales de febrero, en el minuto 95, frente a otro equipo que lucha por no descender: Reims.
En resumen, esto huele a goleada. Celebrar el título ante su afición será aún más dulce si el marcador es abultado.